Fabiana Acuña

 

 

Coach de Emprendedores Brillantes!

CEO & Founder at Fabel Coaching

 

 

 

Preparo unos mates… ¿o un fernet?

       Mientras nos vamos conociendo… quiero que estés cómodo. Por lo general, quien viene a mi casa o me conecta por internet, sabe que por naturaleza lo ayudo a bajar un para de cambios, renovar las energías y enfocarse con ful power en su próximo desafío. Entonces, si querés arrancar de esa manera, respirá hondo para aliviar un toque el enrosque de la rutina y compartimos un ratito tranqui.

       Como dice Jaime Sabines, “tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir” (waaaaa, frase matadora que robé de un estado de wsp para, incluirla en mi presentación). Así que si llegaste hasta acá, que sea para algo bueno. La frutillita del cócktel sería que hoy me siento plena, entrenando a profesionales para brillar con sus emprendimientos, disfrutando del trabajo [para que no parezca un trabajo] y que puedan animarse a concretar sus sueños; donde la felicidad, el éxito y la abundancia, son la regla. Y no la excepción. El tema es CÓMO llegué hasta acá. Primero, te pregunto…

       ¿Sentís por momentos que estás trabajando en un “vertedero de energía tóxica”? -como dice el libro Fish!- Probablemente rozaste el límite de haber probado miles de alternativas para organizar tu agenda y llegaste a la conclusión de que lo que necesitás son días de 48hs para poder hacer todo lo que planeaste… le ponés toda la onda y hasta te tomaste un símil agaromba, pero cada vez que llegás a tu trabajo empezás a sentir como si te hubieran cargado bolsas de arena en los pies, te pesa todo el cuerpo y te empieza a doler la cabeza. Capaz hasta te peleaste con la pregunta de “¿qué habré hecho en la otra vida para merecer esto?”

       Y en el otro extremo, ¿te planteaste alguna vez cómo sería si existiera o pudieras crear tu trabajo ideal? En el que podés volcar todas tus pasiones, en el que reunís toda tu experiencia y podés crecer desarrollando al máximo tu potencial. Pudiendo ser mil% exitoso en el plano profesional, diseñando una mentalidad de éxito que te permita fluir a la hora de crear y ofrecer tus productos y servicios. Enamorado de tu trabajo y tu forma de desarrollarlo, haciéndote saltar de la cama la semana entera con la sensación de que todos los días son viernes. Con el tiempo y los ingresos suficientes para poder disfrutar de tu familia, tus tiempos de ocio y relaciones extraordinarias…

       Si te pasó algo parecido o estás atravesando una situación similar, nos estamos entendiendo.

Los palazos en la rueda

       Trabajé casi 8 años en el casino, con francos, vacaciones y turnos rotativos. Al principio era emocionante, sueldo fijo, obra social y estaba aprendiendo muchísimo. Pero antes de la mitad, cuando mi hija, Morena Belén, estaba empezando el jardín maternal, los ingresos quedaron abajo de las cuentas y ya no podía (ni quería) aspirar a un ascenso; el ritmo de vida que llevaba me estaba asfixiando. Entonces la poca energía que me quedaba, la usaba en buscar otras alternativas.

♦ Me presenté a las entrevistas del hotel que se estaba por innaugurar, con mi título de Técnica en Administración de Hoteles, hablando fluido Inglés y Portugués, experiencia comprobable y cursos extra de por medio. La voz del ego me decía “entrás seguro” y evidentemente sí, me dieron el okey. Pero el día que me tocaba ir a tomarme las medidas para el uniforme, me dieron la gran noticia de que hubo algunos cambioe y el “después te explico” me dolió más que la cirujía post parto.

♦ Junté mis pedacitos, renové expectativas y al poco tiempo me preparé (a los tumbos) para el examen del juzgado. Me juntaba con un compañero a estudiar la teoría y en los momentos que le restaba a mis horas de dormir, con mi hija trepada al hombro, practicaba la parte de tipeo. Y como dicen que todo esfuerzo trae sus frutos: ¡Aprobé! Ahora sólo restaba esperar que nos llamen por lista en poco tiempo. Tic, tac, tic, tac. Pasaron meses, años, hasta el día de hoy la lista va a ritmo de caracol. (Y no como la canción de la sopa que es bastante movidita, sino como el animalito literal). De nuevo se me empezaban a derrumbar las esperanzas de salir de “la jungla de las apuestas”.

     ♦ Mientras tanto, seguía jugando a la vendedora, con catálogos de belleza, con servicio de estética de manos, con ropa blanca o ropa interior; pero con ninguno de estos intentos generaba ingresos suficientes como para solventar el estilo de vida que yo quería. A la vez, tampoco quería tomar las posibles propuestas de trabajo que surgían fuera de mi ciudad, incluso de un crucero. Porque eso implicaba dejar a Morena, o llevarla y alejarnos de la familia, de las raíces, de mi Sáenz Peña querida.

     Dentro de esta bolsa de actos fallidos [por no decir fracasos] en la búsqueda de algo mejor, encontré un dato importante: ESTABA BUSCANDO AFUERA LO QUE DEBÍA BUSCAR POR DENTRO. Estaba depositando mis expectativas en las decisiones de terceros, estaba tratando de ajustarme a lo que había en el mercado laboral, intentando adaptarme a las estructuras para poder encajar en lugares o sistemas que no me terminaban de convencer. Entonces, si nada funcionaba hacia afuera, invirtiendo el sentido de la búsqueda iba a encontrar las respuestas correctas. Y así se abrió la puerta a la verdadera felicidad, cuando Empecé por mí, a conocerme, a conectarme con mis pasiones, a descubrir qué era lo que más me gustaba y lo mejor que podía hacer para desarrollarlo y convertirlo en un emprendimiento próspero.

Las luces de mi oscuridad

       Por fortuna ya tenía una gran pista para descifrar. En paralelo a la vorágine emprendí un servicio de preparación de tragos y brochettes frutales en eventos sociales. Sin plata, sin barra, y con los primeros utensilios prestados. Sin vueltas, sin complicaciones, lo hacía como hobby, me divertía y de paso ganaba unos pesos. Ahí tenía la muestra en bruto de que cuando estás haciendo algo que te gusta, el tiempo pasa volando, te sube la adrenalina, te llueven las ideas, conseguís lo necesario para implementarlo y, lo mejor de todo, es que no lo sentís como un trabajo. Lo hacía por amor al arte. (Me imagino que acá ya me estarás pidiendo un daikiri o un mojito).

       Ya no tenía excusas válidas para seguir postergando el viaje de comenzar a crear “mi trabajo ideal”.Y el universo es tan generoso cuando tomás una decisión, que te pone a disposición TODO lo necesario para llegar a destino. Cuando le pedí al buscador de Facebook que me tire algo sobre “liderazgo”, tuve la dicha de encontrarme con la Fan Page y el Blog de Víctor Húgo Manzanilla, este enviado de la divinidad, me voló la cabeza con contenido gratuito de altísimo valor y siguiendo sus consejos mi vida cambió por completo.

Como primer paso me formé como Coach Ontológico (se come con papas o con ensalada), después vino el entrenamiento de Venta con Corazón by Andra Tirb, una grosa que viaja por el mundo capacitando por internet. Entre los manotazos de ahogado de los deseos de tener mi página, me sumergí en los generosos cursos Tu Marca a Tu Manera y enseguidita en Tu Sitio Web a Tu Manera de Lorena Busso, la genia de los negocios on line. Más que un salvavidas, resultó ser como una especie de yate de lujo en Dubai. En paralelo, una de las bendiciones más recientes que tuve fue entrenarme en el Programa Platino Despegar, con la maravillosa coach de reingeniería de vida, Ana Cecilia Vera.

La verdadera frutilla

Hoy me sumo a la creencia de que cada persona tiene un don, un talento, una habilidad que lo hace único y lo diferencia de los demás. Cuando logramos alinear ese sello único con el propósito de la vida, todo se transforma. El universo es infinitamente generoso, sólo que para atraer esa generosidad, hay que sintonizar la frecuencia en la que operan el éxito y la abundancia para comenzar a fluir… ¿Pero qué pasa? A la hora de pensar en ir por nuestros sueños y lanzarnos a la travesía de un negocio independiente, tenemos terror de fracasar, de quedarnos sin combustible a la mitad del camino, de defraudar a la familia, de perder la constancia para ser consistentes en sostener un emprendimiento propio. Como te contaba al principio, conozco perfectamente esa sensación de asfixia, (de estar cobrando un sueldo a costa de las emociones, las relaciones y la salud) porque lo viví. Lo bello de esta experiencia es que pude aprender lo que funciona, lo que no y cuáles son los atajos para que vos también puedas crear un estilo de vida sano, saludable, divertido… y trascender.

Es esta experiencia de errores, aciertos y ayuda de tantas personas lo que me convirtió en Coach de Emprendedores Brillantes, CEO & Founder de Fabel Coaching y principalmente ayudo a profesionales que se sienten frustrados, sobrepasados y estresados con su empleo a crear su trabajo ideal y diseñar un estilo de vida de éxito y abundancia para que puedan emprender liberando su propio brillo, talento y autenticidad. El gran espíritu de mi trabajo consiste en darle a emprendedores, profesionales y formadores el sentimiento de claridad, elegancia y entusiasmo que viene de conectarse con la fuente de creatividad e inspiración que los hace únicos, intensos y especiales.

Ahora brindo por esta supuesta “coincidencia” entre tantos siglos, tanto espacio y tantos mundos de que pasaste por aquí. Fue un placer enorme contarte parte de mi historia y me encantaría que sigas siendo parte de ella. Suscribite a la lista para mantenernos conectados y seguir brillando. Abrazo enorme y ¡GRACIAS!

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